Rituales y cortesías
Antes de encender, abre ligeramente una ventana y define una intención sencilla, como agradecer el día. Si recibes invitados, pregunta por sensibilidad al humo; una amiga con migrañas me enseñó que la consideración es el mejor perfume social. Enciéndelo después del postre, nunca durante la comida. Apágalo con arena, no agua, y deja que el eco aromático se funda con el murmullo de la vela que aún acompaña.